EL AMOR EN TIEMPOS DE PANDEMIA
- Publicado, sábado, 28 de agosto de 2021 --
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La Pandemia está trayendo cambios probablemente irreversibles en la economía, la educación, el entretenimiento y el trabajo; pero también en el amor.
Parafraseando al título de la novela El amor en los tiempos del cólera, del escritor colombiano Gabriel García Márquez, hay personas que, aun en el contexto del Coronavirus, siguen apostando al amor.
El distanciamiento social parece haber acabado con la cultura de las citas, pero así como el teletrabajo ha cobrado importancia, quizás también surja el teleamor (las dating apps): Tinder, happn, y las plataformas de chat y llamadas (WhatsApp, Telegram, Zoom) son las nuevas formas de vincularse afectiva y sexualmente.
La mayoría de las personas, desde marzo del año pasado, vieron trastocados sus hábitos relacionados a la vinculación sexoafectiva, de manera drástica: desde parejas casadas o que conviven, novios que viven en distintas casas, amantes que se veían ocasionalmente, hasta los que practican la bigamia o el poliamor. A pesar del intento y adaptación de muchos de ellos a esta nueva modalidad virtual, una video llamada, una sesión por Skype o por Zoom jamás puede reemplazar un abrazo, un beso, una caricia y, ni qué hablar, de lo sexual, en un encuentro con el otro presencial.
El sentimiento de Amor, a pesar de todo, sobrevivió pero se volvió más frágil. El sujeto siempre va a necesitar amar y ser amado porque hace a nuestra supervivencia; lo que cambio son las conductas de las personas que sienten esta emoción, que cuando es intensa e importante se hace notar y en la actualidad, ante la primera dificultad se trasforma y convierte, muchas veces, en el deseo y necesidad de hacer desaparecer al otro a través de lo que hoy funciona como: bloqueo de redes, eliminación de los contactos, dejar de seguir al otro, etc.
El amor en una relación sea la que fuera, independientemente de sus características, requiere ser alimentado de la escucha, atención, dedicación, tiempo, acuerdos, comunicación, para que los involucrados no se rindan ante la primera adversidad.
El amor en tiempos de pandemia demanda de mucho de nosotros, quizás mucho más que en una situación “normal”; de nosotros depende si elegimos seguir apostando al amor junto a otro, o poner la emoción en otro lugar (quizás en nosotros mismos).
Ps. Carolina Coroso / Mat. 4928
