Por qué se comen ñoquis los 29: las dos explicaciones detrás de una tradición centenaria
- Publicado, miércoles, 29 de julio de 2026 --
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La costumbre de consumir ñoquis el día 29 de cada mes constituye una de las prácticas gastronómicas más arraigadas en Argentina y Uruguay. Esta tradición presenta un doble origen histórico que combina un relato hagiográfico del siglo VIII con los procesos migratorios y económicos que moldearon la región del Río de la Plata entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
La explicación religiosa remite a la leyenda de San Pantaleón, un joven médico y ermitaño canonizado por la Iglesia Católica. Según el relato tradicional, Pantaleón transitaba por la región del Véneto, Italia, cuando un día 29 solicitó alimento a una familia de campesinos. Tras compartir la escasa ración de ñoquis disponible, el visitante auguró a los anfitriones un período de prosperidad y buena pesca. Al retirar los utensilios de la mesa, la familia halló monedas de oro debajo del plato utilizado por el santo, hecho que dio origen al mito y al posterior ritual de colocar dinero bajo el plato como símbolo de buena fortuna.
Por otro lado, la fundamentación socioeconómica surge con la llegada masiva de inmigrantes italianos a Sudamérica. Hacia finales de mes, el presupuesto de las familias trabajadoras solía verse reducido considerablemente antes de la fecha de cobro de los salarios. Debido a que la papa y la harina de trigo constituían insumos accesibles, duraderos y de bajo costo, la preparación de ñoquis se consolidó como una solución eficiente para garantizar un plato nutritivo y rindiendo para grupos familiares numerosos.
En la actualidad, la fecha ha trascendido su causa económica original para convertirse en un fenómeno comercial y cultural. Restaurantes, cantinas y fábricas de pastas registran picos de demanda cada 29, mientras que el ritual de poner un billete bajo el plato se conserva en los hogares como una expresión folclórica vinculada a los deseos de estabilidad económica y abundancia.
