Polémica por la custodia de Manuel Adorni: ¿Por qué el exfuncionario sigue bajo protección del Estado?
- Publicado, miércoles, 08 de julio de 2026 --
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La confirmación llegó de la mano de su sucesor en la vocería presidencial, Adrián Ravier, quien argumentó que la medida se sostiene estrictamente por motivos de seguridad.
Desde el entorno presidencial y el propio Javier Milei salieron a justificar la continuidad de la protección para el exjefe de Gabinete. El argumento principal se centra en el fuerte hostigamiento que Adorni venía sufriendo, el cual escaló de las redes sociales a la realidad y afectó directamente a su esposa y a sus hijos, una situación que el exfuncionario consideró inadmisible.
Asimismo, en el oficialismo sostienen que la alta exposición de Adorni durante su etapa como vocero lo convirtió en un blanco de agresiones en la vía pública, por lo que consideran peligroso que circule sin protección en el corto plazo. El operativo, que incluye efectivos de la Policía Federal Argentina y un puesto fijo de Gendarmería Nacional en su domicilio, podría extenderse por el lapso de un año.
La controversia alrededor de su custodia no se da en el vacío. Adorni abandonó la Jefatura de Gabinete —donde fue reemplazado recientemente por Diego Santilli— en medio de un fuerte cimbronazo político provocado por una investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito. La causa, que está en manos del juez federal Ariel Lijo, ya derivó en las primeras medidas restrictivas para el exvocero, quien actualmente tiene prohibido salir del país mientras avanza la recolección de pruebas sobre su patrimonio.
Para la oposición y diversos sectores de la opinión pública, el caso Adorni representa una flagrante contradicción con el relato de austeridad y el "no hay plata" que pregona la gestión actual. Que un ciudadano que ya no ejerce cargos públicos, y que además está siendo investigado por la Justicia Federal, mantenga un esquema de seguridad de elite financiado por los contribuyentes es visto por sus críticos como un privilegio de la casta que el propio Gobierno prometió combatir.
