NUEVO DNI ELECTRÓNICO Y CAMBIOS EN EL PASAPORTE DESDE FEBRERO
- Publicado, viernes, 30 de enero de 2026 --
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A partir del próximo primero de febrero de 2026 el Estado argentino pondrá en marcha una profunda renovación de los documentos de identidad y de viaje. La Dirección Nacional del Registro de las Personas oficializó mediante dos disposiciones publicadas en el Boletín Oficial la implementación de un Nuevo Documento Nacional de Identidad electrónico y una actualización integral del pasaporte argentino, con medidas orientadas a reforzar la seguridad, modernizar los formatos y adecuarlos a los estándares internacionales de verificación y control.
El nuevo DNI electrónico mantiene el formato tarjeta, ahora impreso sobre policarbonato multicapa y con tecnología de grabado láser y de impresión por chorro de tinta para mejorar su resistencia física. Una de las principales innovaciones es la incorporación de un chip electrónico sin contacto y un código QR, diseñado para permitir la validación automatizada del documento, facilitar la verificación de identidad y ampliar sus posibilidades de uso tanto en organismos públicos como privados. El diseño contempla mantener los datos biográficos esenciales del titular, la fotografía a color y la firma, junto con elementos técnicos orientados a dificultar la falsificación y el fraude.
En paralelo, el pasaporte argentino también será renovado en su estructura y materiales. El nuevo diseño contempla una libreta con mayor resistencia y medidas de seguridad reforzadas, incluyendo una página de datos en policarbonato con grabado láser. Estas modificaciones buscan elevar los niveles de protección de los datos personales y la integridad del documento, reduciendo riesgos de adulteración y facilitando su reconocimiento en controles migratorios en el exterior.
Mientras la emisión de los nuevos formatos será progresiva, las autoridades aclararon que los DNI y pasaportes emitidos con anterioridad a la entrada en vigencia de las nuevas disposiciones conservarán su plena validez hasta la fecha de vencimiento originalmente prevista, sin obligación de recambio inmediato por el solo hecho del cambio de diseño. Esta transición permitirá que los ciudadanos sigan utilizando sus documentos actuales hasta su renovación natural, según la normativa vigente.
